Guerras y conflictos
|
Oriente Medio
29 de junio de 2016
Los medios de comunicación internacionales a penas informan de otro atentado que también ha dejado muchas muertes. Pareciera que dependiendo de la región del mundo donde se produzcan los atentados tienen más importancia, más relevancia o menos. Haciendo un simil, es como si hubiera víctimas de primera división por un lado, y de segunda o tercera división por otro.
El mismo día del atentado en Estambul, también se produjo un atentado suicida contra una mezquita sunnita en Abu Ghraib, a unos 25 kilómetros al oeste de Bagdad, en Irak. Al menos 12 personas murieron y 32 más resultaron heridas en otro atentado atribuido al grupo extremista Estado Islámico. Pero en el último mes, la cifra de muertes por atentados del Estado Islámico en Irak podría ser de más de un centenar de personas.
La explosión del martes se produjo cuando decenas de fieles participaban en las oraciones nocturnas del sagrado mes del Ramadán, en el que los musulmanes se abstienen de probar alimentos durante las horas de sol. La Policía local informó que el atentado fue perpetrado por un atacante suicida con un chaleco repleto de explosivos que se inmoló al interior de la mezquita, en medio de los fieles.
Se teme que en las próximas horas la cifra de muertes aumente porque hay varias personas heridas que se encuentran en estado crítico.
El atentado se produjo un día después de que Irak declarara la completa liberación de la ciudad de Faluya, que estaba desde hace más de dos años bajo control del Estado Islámico, por lo que se presume que podría haber sido un acto de venganza.
Faluya, ubicada a unos 60 kilómetros al oeste de Bagdad, en la provincia de Anbar, fue la primera ciudad en caer en manos del grupo extremista radical, desde enero de 2014, y tras duras batallas libradas con militantes de la red Al Qaeda, predecesor del Estado Islámico.
Recientemente, el portavoz del Consejo de Representantes de Irak, Salim Al-Jabouri, sostuvo que “hay dudas de que ciertos estados quieran acabar con el Estado Islámico". Las operaciones del Estado Islámico podrían haber beneficiado a ciertos países implicados en el conflicto en Oriente Medio, y esa relación estaría detrás de la actitud pasiva demostrada por alguna de las partes en el mismo, aseguró Al-Jabouri.
El denominado Estado Islámico surgió en 2003 como una rama de la red Al Qaeda, aunque después se separó y tomó el control de amplias zonas de Siria e Irak, en donde en junio de 2014 estableció un califato dirigido por su máximo líder Abu Bakr al Baghdadi, quien se presume ha muerto.
También puedes hacer una donación libre o suscribirte para hacer tu donación regular.
Los pagos se realizan a través de la plataforma segura Paypal. Si tienes dudas o prefieres realizar tu contribución de otra manera, ponte en contacto con nosotros a través del correo donativos@urcm.net

temáticas |
ámbitos |
| Podcast y RSS